Ya sabíamos que muchos de los alimentos tradicionales, como las frutas, las verduras o la leche, contienen componentes que resultan muy beneficiosos para nuestra salud. Pero, más allá de estos productos y de sus reconocidas propiedades nutricionales, desde hace años se vienen desarrollando nuevos alimentos que añaden o amplían esos componentes. Nos referimos a los alimentos funcionales que, por sus características y por los beneficios que aportan, han despertado cada vez más el interés de los consumidores.

Bebidas lácteas que reducen el colesterol o el peso corporal, preparados de tomate que retrasan el envejecimiento, fibras dietéticas que mejoran considerablemente el funcionamiento del intestino…

Estos alimentos funcionales que encontramos en el mercado están suponiendo un gran avance en el camino hacia una nutrición mejorada, personalizada y sostenible, y sobre ellos y sobre su papel de refuerzo del sistema inmunológico hemos hablado con Bruno de Lucas, experto en Tecnología Alimentaria en el Centro Tecnológico Agroalimentario ASINCAR.

Características y propiedades saludables de los alimentos funcionales

Ya no se trata solo de cubrir nuestras necesidades básicas o de evitar los alimentos que son perjudiciales, sino de buscar aquellos productos que influyen de manera positiva en nuestra salud, ayudándonos a prevenir las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes.

La pandemia ha tenido mucho que ver en esto al provocar que el consumidor sea cada vez más consciente de que todo lo que come repercute en su bienestar. Esa creciente preocupación por cuidar de la salud es lo que ha estimulado al mismo tiempo el afianzamiento de todo lo relacionado con el sistema inmunológico, como el lanzamiento de categorías de alimentos enfocados a un reclamo de inmunidad.

“Las categorías de alimentos que más reclamo de inmunidad han lanzado han sido el sector del bakery, los productos de quinta gama y los snacks”, reconoce Bruno de Lucas, quien hace hincapié en estos últimos, ya que en torno a ellos se ha creado lo que se conoce como ‘snackificación’, un fenómeno que transforma parte de la comida tradicional en formato snack y que destaca por sus características inmunomoduladoras.

El último informe sobre consumo alimentario realizado en España evidenciaba esa tendencia al alza de los productos frescos y mínimamente procesados, así como de los productos que presentan algún componente relacionado con la mejora de la salud.

Origen de los alimentos funcionales

Poder reconocer la lista de los ingredientes que componen los alimentos y las bebidas es importante para el consumidor. El perfil de este ha cambiado y también la forma en la que mira la alimentación, como una especie de medicina preventiva.  

Una idea que ha ido afianzándose en el mercado europeo, pero lo cierto es que existen otras culturas que llevan ese concepto de alimentación saludable en su ADN, como es el caso de Japón.

La industria alimentaria japonesa fue, tal y como nos recuerda Bruno de Lucas, la primera en impulsar el concepto de alimento funcional. Fue en la década de los 30 cuando el científico japonés Minoru Shirota realizó una investigación sobre la leche fermentada con fines preventivos en las enfermedades gastrointestinales con motivo de la escasez de alimentos y de las infecciones intestinales que sufría la población.

¿Los alimentos funcionales nos aproximan a una nueva alimentación?

En cuanto a los próximos desafíos técnicos en la formulación de alimentos, Bruno de Lucas asegura que la tendencia es el desarrollo de nuevos proyectos de I+D relacionados con la funcionalidad de los alimentos, potenciando principalmente las bondades de los nutrientes propios que están en esos productos.

“Estamos trabajando, por ejemplo, en proyectos que utilizan estrategias de mínimo procesamiento para que esos nutrientes no se pierdan y, de esa forma, tampoco lo hagan los minerales, las vitaminas, los antioxidantes…”, confiesa. “Uno de esos retos o proyectos en el que estamos inmersos es el desarrollo de un snack vegano, ecológico, sin azúcares añadido y fuente de fibra que potencia sus nutrientes propios y tiene como reclamo su capacidad de refuerzo del sistema inmunológico”.

Desde CAPSA Vida lo tenemos claro: la alimentación es el primer paso para nuestra salud. Queremos lograr alimentos más saludables que nos proporcionen beneficios nutricionales y que nos ayuden a reducir el riesgo de enfermedades, y sabemos que con ideas y proyectos disruptivos podemos conseguirlo.

Si eres capaz de dar con la tecla para que ese binomio salud-alimentación nos lleve a una vida más sana y longeva, ¡no lo dudes! ¡Queremos escucharte! Buscamos tu talento y conocimiento externo para liderar juntos la alimentación saludable del futuro.

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