¿Sabías que la industria láctea genera entre 4 y 11 millones de toneladas de residuos al año? Desechos ganaderos que si no se tratan correctamente pueden representar un gran problema ambiental.

El tratamiento de esos residuos orgánicos representa un reto y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para todas las empresas o startups que buscan innovar y dar un salto hacia una producción más fuerte, eficiente y sostenible.

La correcta utilización y gestión de los residuos de cualquier actividad ganadera tiene como objetivo convertir esos desechos en subproductos de gran utilidad que respeten el impacto medioambiental desde el mismo momento en que se producen.

Hablamos de residuos que cuentan con un alto contenido en materia orgánica, nitrógeno, fósforo, carbohidratos, vitaminas y minerales. Debido a esta composición, estos productos residuales se han convertido en excelentes residuos para su valorización y desarrollo de nuevas aplicaciones en diversos sectores industriales (farmacia, cosmética, alimentación, etc.).

Licinio Díaz, doctor de la Unidad de Biotecnología Industrial y Ambiental en el Centro Tecnológico ITENE, reconoce que los residuos ganaderos han dejado de ser simples residuos y que, gracias a la biotecnología, se están convirtiendo en una nueva fuente de recursos.

¿En qué consiste y cuál es el objetivo de la biotecnología en el tratamiento de residuos orgánicos?

Este campo científico, en auge en la actualidad, se basa en el uso de organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de determinados procesos o productos y su posterior aprovechamiento en distintas aplicaciones, como la producción de nuevas formas de fertilización más naturales o de bioplásticos (ácido poliláctico, polihidroxialcanoatos…), plásticos fabricados a partir de procesos biotecnológicos.

En definitiva, nuevos desarrollos a partir de un tratamiento adecuado y sostenible de los residuos orgánicos que demanda, por un lado, la Unión Europa y, por otro, el propio consumidor.

En nuestro artículo ‘¿Es posible la obtención de productos de plástico biodegradable a partir de residuos agroalimentarios?’ ya planteábamos uno de los desafíos de la normativa europea de plásticos: frenar los residuos plásticos de un solo uso. ¿Seremos capaces de cumplir con el objetivo marcado por la Unión Europea en el marco de la Estrategia Europea de Economía Circular para 2030 de que el 100% de los envases sean reciclados?

En cuanto a la valorización de los residuos en materias de alto valor añadido, en nuestro país encontramos muchos ejemplos de empresas y startups realmente concienciadas con grandes proyectos y desarrollos en este campo.

Ventajas de la biotecnología según el Centro Tecnológico ITENE 

El tratamiento y la transformación de los residuos orgánicos a través de la biotecnología no solo frenaría los problemas de salud pública, sino también el deterioro del medioambiente, permitiendo obtener productos de valor añadido.

De las ventajas que ofrece la biotecnología, sobre todo en el campo de la microbiología, trata uno de los campos que están explorando en el Centro Tecnológico ITENE desde hace ya unos años.

“Como bien es sabido, hay casi infinitos microorganismos que colonizan todos los ambientes posibles, lo que nos indica que existen casi infinitas vías de valorización o vías de tratamiento. De esto se conoce muy poquito. Si lo asemejamos a un iceberg, probablemente lo que se conoce hoy en día es el pingüino encima del iceberg”, sostiene entre risas Licinio Díaz.

Hablando de moléculas, Díaz pone en valor las proteínas, no solo para uso alimentario animal, sino también para otros procesos, como los que permiten reducir el uso de plásticos, generando un packaging inocuo para el ser humano y para el medioambiente.

Desde ITENE también desarrollan continuamente nuevos materiales o productos finales para intentar que los productos producidos por la industria sean cada vez más sostenibles y tengan un menor impacto en nuestro planeta.

En cuanto al futuro, Díaz asegura que es cuestión de tiempo que el desarrollo de nuevos materiales sostenibles y la implantación de la economía circular sean una realidad.

Desde CAPSA Food, primera empresa láctea en obtener el certificado B Corp, y CAPSA Vida deseamos que así sea. Por ello, hemos encaminado todos nuestros esfuerzos en ayudar a esas empresas o proyectos que apuestan por la biodiversidad, la economía circular y la alimentación del futuro. ¿La tuya es una de ellas? ¡Ponte en contacto con nosotros!

Escucha el podcast completo entre nuestro directo, Rubén Hidalgo, y Licinio Díaz, doctor de la Unidad de Biotecnología Industrial y Ambiental en el Centro Tecnológico ITENE.

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